RAZÓN DE SER DE UNA GREMIAL.-

Ante la inminencia del Consejo de Salarios que laudarán diversos aspectos del quehacer de la construcción, entendí pertinente profundizar en el título de la nota.

APPCU surgió al influjo de postulados concretos pero que su objetivo trasciende los mismos. Claro que hay reivindicaciones puntuales para hacer, es cotidiano, diría hasta rutinario, pero el concepto general trasciende a los aspectos específicos.

Lógicamente esta institución no logró incorporarse a la vida nacional, sin trastornos ni dificultades, como si fuera la culminación de un proceso biológico natural. Hubo detractores, hubo escépticos, hubo quienes pusieron trabas: está en la esencia de la humanidad. Pero primaron los otros, la mayoría: los que vieron una oportunidad de aglutinarse, los que vieron la chance de que una voz común trascendiera al individuo, los que palparon que unidos en temas comunes, tendríamos más receptividad. La manida frase de la unión hace la fuerza, cobra absoluta relevancia.

También hubo expresiones mezquinas: “lo que logre APPCU, también recaerá en mi beneficio…”, como algún personaje me lo ha dicho. Tendrá razón pero no le envidio su pobreza espiritual.

Y así fuimos hace ya casi 30 años, con tropiezos y logros, con éxitos y desventuras, haciendo camino al andar….parafraseando al poeta. Como ya hemos mencionado:  no tropieza el que no camina, no desfallece el que no se esfuerza, no naufraga el que no navega.

Y en eso estamos: caminando, esforzándonos, navegando, lo que no nos exime de ninguna manera de equivocarnos. Claro que nos hemos equivocado. Nos guía la buena fe y el dolo aquí, no tiene cabida. Esas conductas reñidas con las buenas costumbres, no nos atañen o pretendemos que no suceda.

Creemos que el proceso de nuestra gremial se desenvuelve con una lógica cautela pero acertadamente. Alejamos la burocracia, esa que nos sumerge en un mar de papeles y en conductas que dilatan respuestas o que simplemente, no las dan. Eso es nuestra queja constante ante algunos organismos, cuando no se pronuncian ante alguna inquietud puntual.

En este trajinar de casi tres décadas, hay un aspecto determinante que nos ha permitido granjear la consideración de propios y extraños: refiere al respeto que tenemos y ofrecemos como asociación, como colectivo a todos nuestros interlocutores.

Nuestras críticas muchas veces señaladas en algún editorial, a veces lucen duras, marcadas con rigor, pero no perdemos de vista que nos debemos consideración con el otro y en una actitud que pretendemos empática, intentamos, siempre intentamos ponernos de su lado para ver las cosas desde otra perspectiva. 

Quien respeta porque lo respetan, evidencia una aptitud para la vida de relación, una capacidad de intercambio civilizado, un espíritu de justicia apoyado en un equilibrio de relaciones. Quien respeta para que lo respeten, manifiesta una voluntad de diálogo cordial, una posibilidad para dar el primer paso hacia normas de buena comunicación, de trato correcto.

Todos nuestros Presidentes han hecho gala de esa cualidad, sabedores de que el difícil trajinar gremial, no debe hacer perder de vista postulados básicos de sana convivencia.

Objetivos similares, conquistas a realizarse, intereses comunes, son algunas de las razones que justifican la aparición y permanencia de una gremial.

La conjunción de esfuerzos en pos de la mejora de la actividad, es un elemento determinante para obtener logros y la gremial es el vehículo indicado.

El gremio fortalece, educa, ofrece cultura de pertenencia a la actividad, fomenta la unión, estimula, es un instrumento indispensable en busca de alcanzar resultados que se anhelan.

En esta lucha estamos y ya vendrán otros que tomarán esta bandera y la seguirán blandiendo.

Como siempre expresamos: lo esencial es no quedarse quieto: romper la marcha y lanzar los pendones al viento. La batalla final la dará el tiempo, secundado por las circunstancias o en lucha con ellas.

ESC.ANIBAL DURAN
GERENTE EJECUTIVO